martes, 21 de agosto de 2018

Un día más en Ártica

Un día más en Ártica, no sé por qué me empeño en escribir este diario. ¿Debería presentarme? No lo sé... Se supone que un diario es algo personal y que nadie más va a leerlo... Bueno, mi nombre es Selenne, soy una más de los muchos ciudadanos que conforman nuestra pequeña ciudad: Ártica.



Mis padres y unos amigos son los fundadores de esta ciudad, es una historia bastante larga y no sé si creérmela mucho... Mi padre luchando contra el Señor de la oscuridad... si ya... y yo soy un tricornio. ¿Debería explicar lo que es un tricornio? Todo el mundo sabe lo que es un tricornio... es como un unicornio pero con tres cuernos...

Me lío yo sola, ¿quien va a leer esto?

Hoy he visto algo curioso, me encontraba con dos brujas, amigas de mis padres, aprendiendo a usar magia arcana y a lo lejos veo acercarse una cosa grisácea enorme... Era la torre de magos. Esta torre tiene una peculiaridad, es que siempre está cambiando de forma y a veces los magos pueden transformarla a voluntad, pues esta vez la habían transformado en una especie de golem gigantesco y en una de sus manos tenía a un dragón escarlata agarrado del rabo. Se trataba de Drakkan, el dragón de mi padre... tiene tendencia a "arrimarse" a las gárgolas de piedra de la torre y acaba destrozándolas. 

Pues los magos decidieron transformar la torre, cazar al dragón y lanzarlo a un lago helado como castigo... o eso intentaban, Drakkan tiene el poder de abrir portales mágicos y aparecer en segundos en otro lugar, al lanzar al dragón, este abrió un portal con tan mala suerte que apareció justo detrás de la torre-golem... chocando contra ella y derribándola.

Por suerte nadie ha salido herido y gracias a la magia la torre volvió a su lugar inicial. 

Me temo que nos llegará la factura de la reparación de las gárgolas a casa...

Eso es todo por hoy. Para ser el primer día no está nada mal.

Selenne, día 1



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